¿Por qué debo tener un video de boda?

¿Por qué debo tener un video de boda? Puede que sea una pregunta que os planteéis a lo largo de la preparación de la boda o quizás, nunca os habéis planteado. Pues bien, a lo largo de estas líneas intentaré convenceros de por qué debéis tener muy en cuenta la posibilidad de contratar a un videógrafo para vuestro gran día.

Pero antes de nada, deciros que no es que os quiera vender la moto, puesto que yo mismo me dedico a ello; nada más lejos de la realidad, tan sólo quiero exponeros y contaros las ventajas y desventajas así como las distintas opciones que podéis encontrar en el mercado de videos de boda. Si tras leer esto no estáis convencidos, avisadme, algo he hecho mal.

Desde el principio de los tiempos hemos sido el patito feo de las grandes celebraciones; quién no ha visto alguna vez un video de boda de esos soporíferos, grabados casi a tiempo real, sin prácticamente edición y cuyo punto álgido es ver a ese familiar tan querido felicitar a la pareja con la mano y la boca llena de langostinos. Sí, todos hemos sufrido ese videógrafo dando vueltas a las mesas, con un foco apuntando a la cara y diciendo: “Unas palabras a los novios…” Pues bien, a esto se le responde, bien por alguien que ya se ha casado, algún familiar o algún amigo…  “que va! si los videos de boda ya no son como antes”. Efectivamente, los videos de boda han cambiado o, mejor dicho, se han amoldado a los tiempos en los que vivimos.

Una cosa está clara, cuando comenzamos a preparar una boda, todos pensamos en el tipo de boda que queremos hacer y en base a ello buscar un lugar de celebración. Y a continuación, a veces incluso antes que el viaje de novios, las parejas buscan un fotógrafo. La tendencia hasta hace poco tiempo era que el propio fotógrafo se ocupaba del video, como extra o suplemento al reportaje de fotografía. Pero como os estoy contando, todo está cambiando rápidamente. Debido a la modernización o especialización cada vez más alta de los videógrafos de bodas, el fotógrafo no le queda más remedio que recomendar a alguien para ese trabajo. El número de horas de edición y trabajo ha aumentado considerablemente por lo que esa labor básica está dejando de ser demandada dando paso a la exigencia de un trabajo de calidad, cada vez más exigida por las parejas. Y aquí es donde entramos ya en materia.

Antes de nada, decir que los nombres que yo voy a dar en este post están basados en mis gustos y valoración personal, por supuesto que hay muchos y muy buenos; como dice aquél: “Son todos los que están, pero no están todos los que son”.

¿Qué tipo de video quiero?

Esta es la primera pregunta que debemos hacernos; al igual que existen distintos estilos de fotografía, en el video de bodas.

Básicamente y resumiendo podríamos decir que, al igual que en el cine, existen tres grandes vertientes; la superproducción, el cine de autor y el dúo. Desarrollemos un poco más cada una de ellas, aunque dentro de cada una de ellas podríamos hacer innumerables subdivisiones.

La superproducción

Este género lo definiría, dentro del concepto de video de boda, claro ésta, como aquél en el que participan al menos dos cámaras así como diversos elementos para grabar, como steady, drones, sliders… Se caracteriza por trabajos visuales técnicamente muy buenos, con un mimo absoluto de la imagen y de la pareja, con posados elaborados y una concatenación de planos muy trabajados y pensados previamente. La pareja se sentirá como una estrella de hollywood y, como no, los americanos son grandes especialistas. Velare.tvReticencias Producoes, Reflejos Digitales o Jason Magbanua son algunos de sus ejemplos.

El video de autor

Se caracteriza por ser elaborado tan sólo por un videógrafo y cuyo trabajo se enfoca más en la historia de la boda; está claro que los protagonistas son los novios pero muchas veces comparten protagonismo con historias paralelas o participaciones de familiares o amigos en forma de lecturas o entrevistas. Tratan de dar un paso más en lo que es un día de boda y es en este tipo de trabajos donde se ve reflejada con claridad la personalidad del autor, puesto que, a diferencia de la “superproducción” quien graba es quien edita, algo que no siempre ocurre en los demás caso, por lo que tiene una visión más intima de la boda y, por tanto, puede incidir en uno u otros momentos sobrevenidos durante ese día. Mónika Frias, Francisco Montoro, Tomás Utiliano o Alejandro Huyro son algunos de mis favoritos.

El dúo

Según iba escribiendo me iban llegando a la cabeza compañeros y trabajos espectaculares que uno guarda en su retina y ello me llevaba irremediablemente a una tercera via la cual puede reunir las características de estilo de la superproducción o del autor, así como nuevas vías de comunicación como son el videoclip, donde tan sólo la imagen y la música son los protagonistas. Es el denominado dúo, porque está formado por dos personas, obvio, con lo que son dos las cámaras que utilizan, obvio y se caracterizan por aportar lo mejor de cada estilo. Costa Sisters, Happy Wedding Films, El Zarrio o Evergreen están siempre en mis pensamientos.

Pues bien, esto son algunas de las opciones y diferentes estilos que podéis encontrar a la hora de buscar videógrafo para vuestra boda y, como decía al principio, quería hablaros también de las ventajas y desventajas que tiene tener el video de vuestra boda. La única desventaja es que tendréis que esperar unos cuantos meses para poder ver vuestro video pues, la labor de realización de uno no es poca; otro día hablaré de ello, pero, creedme, la espera valdrá mucho la pena. Por lo demás todos son ventajas; siempre digo que no es ni mejor ni peor que la fotografía, sino un complemento puesto que veréis y tendréis sensaciones diferentes, podréis oír de nuevo esas palabras que os dedicaron con cariño familiares y amigos y que, con los nervios, ni siquiera recuerdas, podrás rememorar una y otra vez ese baile con tu familiar más querido o simplemente sentirte el protagonista de la película más romántica que jamás verás, la de tu boda.

 

  • Imagen de la portada: Happy wedding films